Caperusita ColoraaAl otro lado de este bosque inmenso me espera el mundo. Todo lo que he visto sólo en mis sueños tiene que esperarme al otro lado de este bosque. Es hora de ponerme en camino, aunque el viaje se lleve varios años de mi vida. De pronto escucho aullar la voz de siempre, la que siempre ha logrado detenerme: La voz del Miedo. Amalia Bautista |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2006. 07/10/2006![]() Ya no te busco allá donde voy, No te apareces en los ojos, la boca y gestos de tantos otros, No espero encontrarte sentado en el umbral de mi puerta, Las mariposas impasibles al oir tu nombre. De vez en cuando se me frunce el corazón al recordar... Aquella tarde, plantadita en mitad de la calle, viendo aumentar la distancia entre nuestros cuerpos, hasta que solo quedo espacio vacio y silencio. Caminastes firme sin mirar atrás, derrotada con los carrillos enegrecidos, rimel y lápiz de ojos no casan con las lágrimas. Me regalaste toda una luna veneciana -¿Que haces? -Fotografiar la luna, es nuestra- dijistes Nos dimos, tanto... Nos amamos, tanto... Sabiamos que duraría poco, pero fue bonito mientras duro. Nos queda el escalofrío al oír a Manolo García... Prendí la flor de lis Prendí la flor de lis en tu pelo. Prendí la flor de lis sintiendo que se me escapaba el tiempo En tus besos serios, fieros, prendí la flor y en mis dedos sentí que todo marchita, que todo se nos escapa. Como los trigales lentos, lentamente hacia el olvido. Lentamente, sin remedio. No pasa el tiempo desde que te marchaste. No hay meses ni años en el calendario. Soy como el árbol volcado que no acaba de secarse. Un tango arrabalero y dulce, tan dulce como la melaza quiero, mi vida, escribirte. Quizá para recordarte que el amor sólo es entrega y que a veces, oro es lo que junto a ti reluce Prendí la flor de lis en tu pelo, prendí la flor de lis sintiendo que se me escapaba el tiempo. Un tango pendenciero y triste quisiera amor escribirte. Como una noche de farra, como un amanecer en una cama extraña. Tango de la lejanía, del amor de un solo bando. Lo que sentí junto a ti jamás lo sentiré en otros brazos. Prendí la flor de lis en tu pelo. Prendí la flor de lis sintiendo que se me escapaba el tiempo. Sari 14/10/2006OLGA OROZCO![]() PARA HACER UN TALISMÁN Se necesita sólo tu corazón hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios. Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría. Nada más que un indefenso corazón enamorado. Déjalo a la intemperie, donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca y no pueda dormir, donde el viento y la lluvia dejen caer su látigo en un golpe de azul escalofrío sin convertirlo en mármol y sin partirlo en dos, donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurías y no logre olvidar. Arrójalo después desde lo alto de su amor al hervidero de la bruma. Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra, y escarba, escarba en él con una aguja fría hasta arrancar el último grano de esperanza. Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga, que lo sacuda el trote ritual de la alimaña, que lo envuelva la injuria hecha con los jirones de sus antiguas glorias. Y cuando un día un año lo aprisione con la garra de un siglo, antes que sea tarde, antes que se convierta en momia deslumbrante, abre de par en par y una por una todas sus heridas: que las exhiba al sol de la piedad, lo mismo que el mendigo, que plaña su delirio en el desierto, hasta que sólo el eco de un nombre crezca en él con la furia del hambre: un incesante golpe de cuchara contra el plato vacío. Si sobrevive aún, si ha llegado hasta aquí hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios; he ahí un talismán más inflexible que la ley, más fuerte que las armas y el mal del enemigo. Guárdalo en la vigilia de tu pecho igual que a un centinela. Pero vela con él. Puede crecer en ti como la mordedura de la lepra; puede ser tu verdugo. ¡El inocente monstruo, el insaciable comensal de tu muerte!
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